
Entro los atractivos en Valladolid se encuentra el convento de san Bernardino, con su discreto estilo franciscano y su majestuosa estructura es un tesoro arquitectónico. El retablo mayor fue hecho en madera en oro, con estructuras y motivos que le dan un inconfundible aire barroco.

La iglesia de San Gervasio con su torre gloriosa, sujeta cañones que sirvieron para recuperar la ciudad en 1848, de las manos de los indios rebeldes que iniciaron la Guerra de Castas. Las calles con orgullo la conservación como recordatorio de su glorioso pasado.